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La educación como instrumento de lucha y transformación social

La educación como instrumento de lucha y transformación social

El mundo vive hoy los efectos devastadores de la pandemia causada por el COVID-19 (sistemas de salud colmados de personas contaminadas por el virus o buscando tratamiento para las secuelas causadas por este), cortes en los fondos de la salud, educación y cultura; tercerización de la educación y homogeneización de la enseñanza; crecimiento de los índices de evasión y abandono escolar, aumento del veneno en nuestros platos(con autorización de los “Representantes del pueblo”), exterminio deliberado de negros pobres y mujeres y una guerra devastadora más, protagonizada por Rusia y Ucrania y sus aliados.

El escenario caótico de incertezas y de desmonte de las conquistas populares ocasionado por las acciones deliberadas del neoliberalismo globalizado se ha materializado en un complejo de crisis (crisis política, ambiental, económica, del sistema de salud, de educación…) que aumenta la marginalización y las incertezas, especialmente, de las clases populares.

Frente a las incertezas, la sociedad busca alternativas para la mitigación de sus dilemas. La educación todavía es presentada como una de las estrategias de enfrentamiento de las crisis humanitarias, sobre todo, de las desigualdades y de las injusticias sociales. En esta perspectiva nos referimos al pensamiento del filósofo Theodor Adorno que defendió en 1969 la educación para la emancipación como única forma de evitar la repetición de la barbarie que llevó la Alemania nazi de Hitler a Auschwitz. “Cualquier debate acerca de metas educacionales carece de significado e importancia frente a esa meta: Que Auschwitz no se repita” (ADORNO, 1995, p.119)

“Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo”.

Paulo Freire

En perspectiva semejante, Paulo Freire, educador brasileño, propone la educación como posibilidad emancipatoria. Concibe la educación como un acto eminentemente político, que debe ser tomado como práctica liberadora; Freire idealizó un proyecto de educación referenciado en la realidad concreta de la clase trabajadora, con el propósito de promover, a partir de la lectura crítica del mundo y de la palabra, la formación de la conciencia, al punto de que hombres y mujeres de la clase trabajadora se tornan sujetos de sus acciones y de su historia. Sobre el papel de la educación, decía Freire (1996, p.61), “Enseñar exige comprender que la educación es una forma de intervención en el mundo”.

De la misma forma Pedro Casaldáliga al llegar a la región del Araguaia, Nordeste de Mato Grosso Brasil, en 1968, donde predominaban el analfabetismo, la ausencia de política pública de salud, educación, trabajo y una intensa concentración de tierras en pocas manos, cuyas consecuencias eran y son la explotación de la clase trabajadora y frecuentes conflictos por la reforma agraria; vio en la educación un instrumento de lucha y una posibilidad de liberación de la población pobre y marginada de los programas sociales. Por lo tanto, la educación en la época fue pensada en la perspectiva de la educación que “Se basa en el Diálogo de la Pedagogía Crítica, con objetivos políticos de emancipación, de lucha por justicia e igualdad social” (CALDART, 2004, p.18).

Huellas de la Educación en el Araguaia

Una lectura atenta de las huellas de las luchas de resistencia en defensa de la tierra para los trabajadores de la agricultura familiar, en defensa de las causas indígenas, de la salud de la educación trabadas en el Araguaia, Sertón, Matogrossense puede traernos elementos importantes para la reivindicación de las luchas de ahora. Con la llegada de Pedro Casaldáliga, la región vio nacer una nueva forma de ser iglesia, bajo el liderazgo de Casaldáliga, además de cuestiones esencialmente religiosas, se asumieron también cuestiones sociales, con el firme propósito de construir mecanismos de emancipación de los pobres y marginalizados – indios, peones y trabajadores de la agricultura familiar de la región que comprende la Prelatura de Sao Félix do Araguaia – MT.

La glocalización de la educación en la región del Araguaia por la ventana de Casaldáliga

Mientras actuó como obispo de la Prelatura de Sao Félix do Araguaia, Casaldáliga siempre apoyó los grandes proyectos educacionales en la región y se hizo presente en todos los momentos y Muestras Regionales de Educación del Araguaia. Y en la ocasión de la 5ª Muestra él hizo un pronunciamiento muy lúcido e impactante que dejó en evidencia su concepto y las configuraciones de la educación forjada en el Araguaia. Abordó la educación en la perspectiva de la glocalización (término muy utilizado por él).

Según Casaldáliga, la naturaleza, la relevancia y los efectos del sentido, producidos en y por la educación en el Araguaia no son suficientes para imponer un carácter de “glocalización”.

Continuó: “Modestamente pero también con la satisfacción histórica, podemos recordar que en nuestra región, en este recinto que se extiende entre el Araguaia y Xingú, del Pará al Travesão, por cuenta de ciertas administraciones populares y con la ayuda de la Prelatura, la globalización y la educación para la globalización han sido una constante; en la aplicación del método Paulo Freire en plena dictadura militar (lo que nos costó la represión conocida); en el famoso gimnasio del Araguaia GEA; en la actividad constante de pesquisa, archivo, publicaciones… En las iniciativas culturales del Araguaia Pan y Circo, en el teatro de los grupos de jóvenes, en actividades de los grupos de comadres, en el estímulo a la capoeira y otras manifestaciones de cultura popular; en la propia opción pastoral de la Prelatura, como Pastoral liberadora y en red de comunidades. En las actividades indigenistas, en las actividades de la Asociación de Educación y Asistencia Social Nuestra Señora de la Asunción – ANSA; en las bien sucedidas experiencias de formación de profesores, en cursos ad hoc como Inajá, Arara Azul, GerAção, Pro formación, Parcelada y está muestra Regional de Educación… En la constante apertura a las luchas de Brasil y de América Latina en general, sobre todo de la querida Centroamérica en la vivencia solidaria de la intersectorialidad mejor diciendo solidaridad que viene solidaridad que va. São Félix do Araguaia es una humilde, pero real referencia de glocalización; estamos entre el Araguaia y el Xingu, ¡estamos en América Latina estamos en el mundo! (CASALDÁLIGA, 2004, palestra en la V Mostra Regional de Educação do Araguaia).

De acuerdo con Casaldáliga (op. cit), “La educación en el Araguaia es una real referencia de glocalización”, pues se hace presente en América Latina y para el mundo.

Solidaridad que viene, solidaridad que va

Una lectura crítica de las huellas de la educación en la región de la Prelatura de São Félix do Araguaia, en un periodo que va desde 1970 a 1990 podrá confirmar el potencial y las posibilidades creadas, a partir de proyectos de educación de principios libertadores que promueven la visibilidad social de la clase trabajadora, que pauta cuestiones de la tierra, de la salud, del medio ambiente, de las diversidades y de los Derechos Humanos conforme defendieron Adorno, Paulo Freire y Pedro Casaldáliga. Experiencias como esta pueden darnos la llave de la lectura para esperanzar, pues conforme al poeta Thiago de Mello:

“Es tiempo sobre todo de dejar de ser apenas la solidaria vanguardia de nosotros mismos, se trata de ir al encuentro. Duro en el pecho arde la límpida verdad de nuestros errores, se trata de abrir el rumbo. Los que vendrán serán Pueblo y saber serán luchando”.

 

Lourdes Jorge i Luiz Paiva
São Félix do Araguaia, MT
Publicado primero en la Agenda Llatinoamericana Mundial del 2023

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